Objetivo educativo:
Más hermanas, más hermanos
Iniciamos el trabajo de un objetivo educativo para tres cursos (2026-2029). En ellos queremos "descubrir que ser más humanas y humanos significa, hoy más que nunca, vivir desde la fraternidad: reconociendo lo que nos une, transformando las relaciones y dejando una huella de esperanza en el mundo"
"Más humanos que nunca" es la frase motivadora que resume este objetivo. Cada curso se concreta en un lema diferente.
Lema curso 2026-2027: Más hermanas, más hermanos
El lema de este curso,Más hermanas, más hermanos,anclado en el objetivo de Descubrir(nos) es una invitación directa a encarnar el núcleo de nuestro carisma: la filiación que nos lleva irremediablemente a la fraternidad.
En un mundo fragmentado y complejo que a menudo separa y deshumaniza, la fraternidad nos obliga a mirar más allá de las etiquetas. Lo que verdaderamente nos une no son las afinidades superficiales, sino el vínculo primordial del amor de Dios y la dignidad intrínseca de cada persona.
Ser "Más hermanos" se manifiesta en nuestra comunidad educativa a través de tres aspectos concretos:
 
 
DESDE UNA LECTURA CREYENTE
En el centro del mensaje de Jesús no hay una lista de normas, sino una revelación que lo cambia todo: Dios es nuestro Padre. Al enseñarnos a rezar, Jesús utiliza el plural para recordarnos que nuestra relación con Dios está intrínsecamente ligada a nuestra relación con los demás. El Evangelio nos invita a acoger a todas las personas derribando barreras y devolviendo la dignidad a quienes la han perdido.
Esta llamada conecta profundamente con las raíces de nuestro carisma. El 2 de abril de 1869, ante el altar de la Sagrada Familia en El Rosarillo, la Madre Cándida recibe la inspiración de fundar la Congregación de las Hijas de Jesús. Saberse profundamente amada como hija de Dios (“Dios es Padre que de todos cuida”) le dio la audacia de mirar al mundo entero como su familia: “Manifestar la bondad de Dios que a todos hace hermanos”.
La XIX Congregación General de las Hijas de Jesús actualiza hoy este carisma invitándonos a ir a la raíz: descubrir nuestra humanidad compartida nos lleva a ser y vivirnos como hermanos de todas las personas en un mundo en el que la fraternidad necesita ser restaurada.

